viernes, 6 de septiembre de 2013

Restaurante Blanco

RESTAURANTE BLANCO

Cangas del Narcea (Concejo de Cangas del Narcea)
Teléfono 985810316


Tras unas cuantas rutas por el centro y el oriente asturiano, de nuevo retomamos la zona occidental asturiana. Hoy nos vamos hasta el concejo más grande de Asturias, Cangas del Narcea, donde en el villa homónima encontramos uno de los restaurantes más famosos  de Asturias: el Blanco.



El Restaurante Blanco hoy pasa por ser uno de los referentes de la gastronomía asturiana. No en vano tiene en su haber varios premios en certámenes de pinchos a nivel regional y nacional. Después de haber estado por varios restaurantes de la zona, la visita al Blanco era obligada.


De mano no es fácil localizarlo porque es un local que despista. Una vez situado en la Calle Mayor de Cangas uno se hace a la idea de que, por la fama que tiene, tiene que ser un local nuevo, amplio, moderno...pues no. Es un local donde permanece la esencia de los negocios familiares de toda la vida en las villas: pequeño, con solera y muy acogedor. 


A la entrada lo primero que aparece es el bar, con una barra a mano izquierda y unas cuantas mesas a mano derecha que, en caso de apuro, suelen utilizarse para las comidas. En la parte trasera tiene un pequeño comedor, para unas 20-25 personas, por lo que si cuentas con ir a Cangas expresamente para comer en este sitio es más que recomendable reservar. De lo contrario puedes llevarte la "sorpresa" de encontrártelo lleno hasta la bandera.

Salmorejo con aceituna negra y bola de queso de cabra
Los hermanos que llevan el negocio son muy atentos, siempre mostrándose próximos al cliente, con toda la paciencia del mundo, cosa que es de agradecer. Nada mas sentarnos y pedir, la casa nos trajo un entrante: salmorejo con aceituna negra y bola de queso de cabra. La verdad es que no somos mucho de gazpachos y salmorejos pero, dado el prestigio del sitio, había que probarlo y, sinceramente, estaba muy bueno. La combinación del aceite, el tomate, el queso de cabra y la aceituna negra le da un toque mucho más sabroso de lo que es el salmorejo de toda la vida. Además, con el calor que hacía, el cuerpo lo agradeció. Muy bueno. 


De entrante pedimos un plato de jamón de bellota que recomendaban en la carta que, además de ser una buena ración, venía acompañado por una fuente de pan con tomate. El jamón con el corte perfecto, con el punto de sal y muy muy sabroso. Si te gusta el jamón, muy recomendable.

Canutillos de cecina rellenos de pimientos de piquillo y membrillo
El segundo entrante fue un plato que nos habían recomendado encarecidamente: canutillos de cecina rellenos de pimientos de piquillo y membrillo, con virutas de queso parmesano. Muy buena ración, con una cecina exquisita que se combina muy bien con el resto de ingredientes. Muy muy recomendable. 

Una buena fabada


























Detrás, cada uno pidió un plato. La carta ofrecía "una buena fabada" así que no pudimos evitar caer en la tentación y decidimos probarla. Buena ración, con una faba de primera, entera, que se deshacía en la boca y cuya piel ni se notaba. Sabor excelente y el compango, casero, un lujo. De las mejores que comí en mi vida. Muy muy recomendable, escandalósamente buena.

Solomillo de ternera
Otra de nuestras elecciones fue media ración de solomillo de ternera a la plancha. La carne era pura manteca, muy tierna y sabrosa. Muy recomendable. Además la guarnición de boletus le daba un toque de clase, en lugar de los insulsos champiñones de lata que ponen en muchos sitios. Muy recomendable

Entrecot de ternera 
La última cosa que nos quedaba era el entrecot de ternera a la plancha, que era una pieza considerable, vamos, que parecía un chuletón. Excelente sabor, muy muy tierna y una señora ración. Muy recomendable.


De postre, hubo un brownie con crema de chocolate blanco y sorbete de mandarina. Excelente, la combinación de chocolate y cítrico nunca falla. Muy recomendable


Otro postre fue praliné de avellana con crema y granizado de manzana verde. Muy bueno. No tiene nada que ver con el anterior pero estaba de vicio. Muy recomendado si te gusta la nutella.

A la hora de pagar, todo esto, mas el vino de cangas y el agua, 31 € por cabeza, muy contentos y satisfechos con la relación calidad/precio/atención. Volveremos 

En resumen, el Restaurante Blanco es un sitio con encanto, con un trato familiar, una cocina tradicional de calidad y con toques modernos, donde puedes darte un capricho por un precio más que razonable.
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Platos de nuevas visitas:

Puré de patata y bacalao, con caviar de anchoa y aceite de perejil
Salmorejo con aceite perejil y jamón serrano

Arroz con pito de caleya
Rulo de costilla de cerdo ibérico con reducción de su propio jugo y puré de patata.
Escalibada con anchoas
Salteado de gambas con arroz y verduritas al estilo thai

Lomos de bacalao en salsa de marisco
Dado de costillas de cerdo asturcelta con salsa de boletus
Solomillo de venado con boletus, salsa de arándanos y puré de patata
Croquetas de chosco
Pulpo a la gallega con puré de patata
Garbanzos con chipirones
Lomo de bacalao en salsa de marisco
Cachopinos de jabalí al oporto con boletus y puré de manzana
Flan de castaña con granizado de sidra dulce y gel de manzana
Requesón con toffe y helado de fresa



Tataki de atun rojo con algas




Cachopinos de setas rellenos de queso de Genestoso y jamón, en salsa de boletus

Arroz con pulpo y oricios



Tortilla de bacalao y gambas, en salsa de andaricas



Fritos de pixín con mayonesa de lima


Solomillo al foie



















viernes, 30 de agosto de 2013

Restaurante Amandi

RESTAURANTE  AMANDI 
(SIDRERÍA CORTINA)



Amandi (Concejo de Villaviciosa)
Esta vez nos tocaba hacer una ruta por el oriente asturiano, zona que en verano se convierte en uno de los principales reclamos turísticos de Asturias. Nuestra intención era acercarnos hasta algún restaurante mítico por la zona de Cabranes pero, debido al buen tiempo que hacía, terraceamos un poco en Tazones y ya nos quedó el tiempo justo para ir a comer a Villaviciosa. 


La oferta gastronómica en la villa maliaya es muy amplia así que, ante la falta de referencias, no nos complicamos mucho y decidimos ir a una sidrería, que es donde mejor se suele comer por esta zona. En este caso, tuvimos que desplazarnos 1 km aproximadamente desde la villa hasta el pueblo de Amandi, donde tiene su sede la sidra Cortina, propietaria de nuestro destino hoy: el Restaurante Amandi


El Restaurante Amandi tiene un aparcamiento muy amplio, donde puedes dejar el coche sin problema. El local es grande, amplio y espacioso, sin mesas que se te echan encima cuando uno come. Íbamos con prisa y estaba a tope, así que nos anotaron en la lista de espera y, en menos de 10 minutos, ya estabamos sentados.

Tenían un buen menú, así que no dudamos mucho qué pedir. El primer plato del menú era una ensalada de pasta tropical que estaba muy buena. Nada del otro mundo, pasta, jamón, queso, piña y mayonesa, pero muy sabrosa.


Detrás nos pusieron una perola con una fabada que estaba exquisita. Buena faba, muy tierna, entera y que se deshacía en la boca. Buena ración de compango y con un caldo compacto, nada de esas fabadas en las que parece que el caldo es sopa y las fabas son fideos. Muy buena.


De tercer plato nos dieron a elegir entre cachopo de lomo o chipirones encebollados. Después de una fabada tan contundente como que no apetecía un cachopo, así que nos tiramos a por los chipirones. Era una buena ración, con chipirón relleno de palito de cangrejo, con una salsa y cebolla frita. Bien

De postre, flan casero, muy bueno. 

Al final, fuimos a pagar y, atención, los tres platos, mas la bebida y el pan.... 8€, regalado.

En resumen, este sitio tiene una buena carta y mucha parrilla, que seguro visitaremos en otra ocasión, pero en lo que a menú del día se refiere, muy muy bueno. Cantidad, calidad y muy buen precio. En pocos sitios se come así por tan poco precio.

domingo, 25 de agosto de 2013

Restaurante Casa Chema

RESTAURANTE CASA CHEMA


Puerto (Concejo de Oviedo)

De nuevo nos dirigimos hacia la comarca central de Asturias, en esta ocasión a la zona de Las Caldas, en el Concejo de Oviedo. Allí, cerca del paso del río Nalón, tenemos un pequeño pueblo, llamado Puerto, donde se encuentra nuestro destino: Casa Chema.



Para llegar debes tomar una carretera que va desde Las Caldas hacia el concejo vecino de Ribera de Arriba y, a medio camino, encontrarás el pueblo de Puerto. No tiene pérdida.


Casa Chema se hizo muy famosa a raíz de ganar el premio a la mejor fabada del mundo en el certamen de Villaviciosa en el 2011. Cuando uno llega y ve el sitio, la primera impresión es que no es más que otro merendero para tomar unas sidras y picar unas tapas; casa grande, con un patio a la entrada con unas mesas típicas de merendero, un gran aparcamiento sin asfaltar... 


Sin embargo, cuando entras, nada más lejos de la realidad. Un pequeño bar, seguido de un comedor interior y una terraza, todo ello decorado con muy buen gusto. No es muy grande pero si está bien aprovechado, con mesas amplias y sillas muy cómodas, y manteles y servilletas de tela, datos que ya nos van dando pistas.

Para comer puedes escoger entre el menú de la casa (que vale 19 € por semana y 24 los findes) o, directamente, pedir a la carta. Nosotros barajamos ambas opciones y finalmente nos decidimos por pedir el menú porque nos pareció muy completo y original.


Entre tanto, la casa nos puso para picar un paté casero que estaba muy bueno.

Detrás, tuvimos que escoger entre varios primeros con nombres muy novedosos y atractivas combinaciones de texturas. Sin embargo, habiendo ganado el premio a la mejor fabada del mundo, la decisión estaba clara: Fabada asturiana con compango de gochu asturcelta


La presentación de la fabada es muy buena. Uno está acostumbrado a la típica pota metálica pero aqui no, aquí venía presentada en una olla diferente, mucho más coqueta. La faba está muy rica: entera, de buen tamaño la piel ni te enteras de ella, bien cocida por dentro... El caldo muy bueno, es más bien tirando a líquido pero se agradece ya que, cuando la fabada reposa un poco, no se forma un mazacote compacto que luego empapiza al comensal. Muy rica


El compango viene servido aparte y  es uno de los puntos fuertes del plato. Yo no sé si es porque es de cerdo asturcelta, pero la morcilla y el chorizo son de los más ricos que he comido. Además, no se me hicieron pesados. 


Detrás. nos decantamos por un cachopo de berenjena relleno de cecina con queso de cabra. La ración no era muy grande, pero estaba muy rica. Eso si, para los que venimos de comer cachopos, es un plato que, sin estar malo, no te acaba de convencer porque es mucho más sabroso el de carne. Pero para gustos,,,

De postre nos pusieron un arroz con leche requemado que estaba muy bueno,

Al final, pagamos 19 € por comer el menú, un precio razonable para el servicio, el lugar y la calidad de la comida. Quedamos contentos.

En conclusión, Casa Chema es un lugar donde fusionan la cocina tradicional asturiana con toques de la cocina moderna. No es un sitio barato pero trabaja con materia prima del pais y de buena calidad, lo cual es de agradecer. Si un día quieres darte un capricho es una buena opción

martes, 20 de agosto de 2013

Helados de granja Alvarín

HELADOS DE GRANJA ALVARÍN
Tablado (Concejo de Tineo)

Nuestra crítica gastronómica de hoy es un poco diferente a las que hacemos habitualmente, ya que no vamos a hablar de ningún restaurante. Esta vez nos vamos hasta un pequeño pueblo tinetense llamado Tablado, donde encontraremos una empresa familiar que se dedica a la elaboración de helados artesanos: Casa Alvarín.




Sin duda, se trata de una pionera, en lo que a la elaboración de helados artesanos se refiere, máxime si se tiene en cuenta que su fabricación se realiza a partir de leche que ellos mismos recogen de sus vacas e ingredientes 100% naturales. Interesante propuesta.


Los helados no tienen nada que ver con los tradicionales helados que uno encuentra en los supermercados y en la mayoría de restaurantes. Son helados que recuerdan, sin duda, a aquellos sabores que degustaba uno en su infancia, en los míticos puestos que había en las ferias o en los parques en periodo estival.

Una vez decididos a probar, nos decantamos por 4 sabores de los 34 que ofertan (y que luego pueden ser personalizados añadiéndoles pepitas de chocolate, nueces caramelizadas, papaya...).

Sorbete de mandarina y helado de vainilla de Madagascar
El primero que probamos fue el de avellana. El sabor muy logrado, exquisito, con una textura muy compacta, no tan esponjosa como las de los helados industriales. Muy bueno

El segundo el de mandarina. Era un sorbete, muy refrescante, con un sabor marcado y sin ese color naranja chillón que le dan los colorantes a los helados. Muy bueno

El tercer sabor, vainilla de Madagascar. Para los que somos aficionados a la vainilla, fue todo un descubrimiento porque este sabor tiene un punto dulce que, sin salirse del sabor a vainilla, es diferente al tradicional.

El cuarto, un clásico: nata. Personalmente fue el que más me gustó, porque su sabor recuerda a la nata de casa, a la de toda la vida. Es más, algunos de los más jóvenes que lo probaron, decía que sabía a mantequilla. Ideal para acompañar con unas fresas o unos arándanos. Muy bueno

En resumen, se trata de una propuesta muy interesante que, si de veras es fanático del helado, no debes dejar pasar por alto. Los helados se encargan llamando al número de teléfono que sale en la foto y se sirven en varios tamaños. El de 2 litros cuesta 25 euros. Y para los más fartones, tranquilos, es imposible pegarse el gran atracón a helado porque, a poco que comas, te sacias al ser todo natural. Muy recomendado